En 1907 apareció publicado El canto errante, un libro maravilloso, amplio, ordenado por el propio Rubén Darío con poemas de diversas épocas. Sería su último gran libro de poesía y en él se advierte la plena consolidación del estilo del nicaragüense. Para los nuevos poetas de las Españas (a quienes está dedicado) será un precursor, un iniciador; al fin y al cabo fue Rubén quien implantó entre ellos las nuevas modas poéticas que avanzarán los inminentes movimientos vanguardistas. Recuperamos aquí en facsímil —tal y como lo conoció su autor— este libro decisivo, añadiendo así al poemario un valor documental extraordinario. Y para contextualizarlo en la obra total de Darío lo completamos con cuarenta y nueve poemas (con esa edad murió el gran poeta universal), una pequeña antología que tomo de sus otros libros, quedando así todos representados en una lectura integral. La poesía del siglo xx es deudora de la curiosidad intelectual de Rubén Darío, de su sentido y profundo misterio de la vida, de su arrolladora energía creadora, de su capacidad de admiración, de su sinceridad, de su compasión hacia los que sufren… Volver a leer, o descubrir por primera vez, la escritura del padre del Modernismo es sumergirse en el misterio mismo de la poesía. Porque yo sigo pensando —como Darío— que la búsqueda de lo más bello es necesaria para el hallazgo de lo más humano.
Ficha técnica
Editorial: Pigmalion Edypro
ISBN: 9788419370730
Idioma: Castellano
Número de páginas: 270
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 01/05/2023
Año de edición: 2023
Alto: 21.0 cm
Ancho: 15.0 cm
Peso: 419.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Rubén Darío
Con apenas 21 años, tras la publicación de Azul (1888), el nicaragüense Rubén Darío (1867-1916) empezó a convertirse en un poeta continental, reconocido en todos los países de América y hacia 1900 era ya el poeta hispánico más leído entre los poetas y el más influyente de los últimos tres siglos y aún hoy día es perceptible su magisterio. La mayor parte de los poetas para los que el poema no es un conjunto de líneas de prosa de desigual anchura sino un artefacto verbal dotado de tensión, ritmo y estructura le siguen debiendo mucho a Rubén Darío. Existen muy numerosas antologías, pero esta que ofrecemos tiene la singularidad de haber sido seleccionada y prologada por Arturo Ramoneda, uno de los mejores conocedores de su obra y de los que con más actual gusto y sensibilidad se han acercado a ella. A.L.