En El mar cautivo, Daniel Hershenzon explora las enmarañadas historias de los cautivos musulmanes y cristianos y, por extensión, del Imperio español, el Argel otomano y Marruecos en el siglo XVII para argumentar que la piratería, el cautiverio y la redención ayudaron a dar forma al Mediterráneo como una región integrada a nivel social, político y económico. A pesar de sus diferencias confesionales, las vidas de cautivos y captores estaban conectadas en una economía política de rescate y redes de comunicación moldeada por gobernantes españoles, otomanos y marroquíes; instituciones eclesiásticas; intermediarios judíos, musulmanes y cristianos, y los mismos cautivos, así como sus parientes. El autor ofrece tanto un análisis exhaustivo de las distintas estrategias que competían por el dominio marítimo como una investigación detallada de cómo las vidas individuales fueron trágicamente trastocadas por estas aspiraciones. Examina de cerca los intentos estrechamente conectados y al final fallidos de rescatar a una niña musulmana argelina vendida como esclava en Livorno en 1608; al hijo de un marques español esclavizado por piratas en Argel y llevado a Estambul, donde se convirtió al islam; a los tres frailes trinitarios españoles detenidos en Argel a punto de partir hacia España e