Un libro que confirma a Annie Dillard como una de las más importantes escritoras vivas.
Los grandes escritores de 'nature writing' son capaces de observar la naturaleza con una agudeza singular y construir un relato que permita al lector viajar hasta esos mundos tan ajenos a nuestra cotidianeidad. Dillard, sin embargo, va más allá. Ve a través de las grietas por las que el mundo se deshilvana y se reteje, donde los fenómenos más dispares encuentran su vínculo. Dillard es hija de Thoreau, pero también del Maestro Eckhart. Es una incansable exploradora: da igual que nos hable de un viaje a las Galápagos, a la Antártida o a las colinas que la rodean: allá donde se posa su mirada la belleza del mundo arrasa sus pupilas, y sus palabras, como la mejor poesía, dan cuenta de esa lucha por transmitir el misterio último de una emoción que carece de lenguaje.
Ficha técnica
Editorial: Errata Naturae Editores
ISBN: 9788417800222
Idioma: Castellano
Título original:
Teaching a Stone to Talk
Teaching a Stone to Talk
Número de páginas: 240
Encuadernación: Tapa blanda
Año de edición: 2019
Plaza de edición: España
Colección:
Libros salvajes
Libros salvajes
Alto: 21.5 cm
Ancho: 14.0 cm
Grueso: 1.4 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Annie Dillard
Annie Dillard (nacida como Annie Doak, en 1945, en Pittsburgh, Estados Unidos) es una de las voces más singulares de la literatura estadounidense contemporánea, reconocida por su estilo lírico y su profunda exploración de la naturaleza, la espiritualidad y la experiencia humana. Desde joven mostró inclinación por la escritura y la reflexión filosófica, influida por su formación en literatura y teología. Su obra se caracteriza por una mirada intensa y casi mística del mundo natural, donde lo cotidiano se convierte en objeto de asombro y revelación. El reconocimiento internacional le llegó con Una temporada en Tinker Creek (1974), un libro inclasificable entre el ensayo y la narración autobiográfica, por el que obtuvo el prestigioso Premio Pulitzer en 1975. En esta obra, Dillard observa con minuciosidad la vida en un valle de Virginia, transformando la experiencia natural en una meditación sobre la existencia. Entre sus textos más destacados figura también Sagrada la Materia (1977), una obra breve pero intensa que profundiza en cuestiones teológicas y existenciales. A partir de un suceso trágico —el accidente de una niña—, Dillard reflexiona sobre el dolor, la belleza y la presencia de lo divino en el mundo, consolidando su reputación como una escritora capaz de entrelazar lo espiritual con lo tangible. A lo largo de su carrera, Annie Dillard ha cultivado diversos géneros, desde el ensayo hasta la narrativa y la autobiografía, manteniéndose fiel a una prosa exigente y contemplativa. Su escritura invita al lector a detenerse, observar y reconsiderar la relación entre el ser humano, la naturaleza y el misterio de la existencia.