Dentro de la magna obra de Publio Ovidio Nasón (43 a. C.-17 d. C.), Fastos pasa por ser un proyecto literario emprendido en su etapa de madurez. El plan inicial trazado por Ovidio era ambicioso e innovador: cantar las fiestas y ceremonias señaladas en calendario romano acompañadas de relatos, anécdotas y comentarios relacionados con ellas, para que sus compatriotas las recordaran y, con ello, lograr el favor del emperador Augusto. Por su temática y por su estructura, los Fastos supusieron un desafío para el poeta latino, puesto que restringían a priori su vena poética y su prodigiosa capacidad creativa. A pesar de ser una obra incompleta (sólo compuso los libros correspondientes a los primeros seis meses del año), Ovidio no sólo cumplió su objetivo de sentar las bases para establecer una guía sobre las festividades del calendario romano y sus orígenes, sino que creó una obra didáctica excelsa que contiene pasajes a la altura de los mejores momentos de su poesía.
Ficha técnica
Traductor: Bartolomé Segura Ramos
Editorial: Gredos
ISBN: 9788424919177
Idioma: Castellano
Número de páginas: 256
Tiempo de lectura:
6h 3m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 20/01/2011
Año de edición: 2011
Plaza de edición: Es
Colección:
Varios Gredos
Varios Gredos
Número: 63
Alto: 21.3 cm
Ancho: 14.0 cm
Peso: 300.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Ovidio
Publio Ovidio Nasón (43 a.C. – 17 d.C.), poeta romano, procedía de una familia acomodada, por lo que pudo estudiar retórica para dedicarse al Derecho junto con su hermano. A la prematura muerte de éste, decidió consagrarse al estudio de su verdadera vocación: la poesía. Sus maestros fueron Arelio Fusco y Porcio Latrón. Tras sus viajes por Atenas, Asia y Sicilia, regresó a Roma donde se relacionó con el emperador Augusto y desempeñó diferentes cargos públicos. La mayor parte de su obra se centra en el Ars Amatoria, el arte del amor y del cortejo, por lo que se le considera una de las mayores influencias en el amor cortés. Tras un enfrentamiento con el emperador en el año 8 a.C., fue desterrado a Tomis, donde murió solo.