A través de su narrativa dramática, Federico, en carne viva retrata vívidamente la pasión de García Lorca por el surrealismo, sus luchas emocionales y la opresión que sufrió en la sociedad española conservadora en vísperas de la Guerra Civil. En los hábiles diálogos de Moreno Arenas, el cuerpo y las emociones de Lorca se convierten en poderosos símbolos de creatividad y vulnerabilidad, revelando el costo de vivir auténticamente bajo la represión. La obra ofrece una interpretación innovadora del poeta como una figura plenamente humana que enfrenta inseguridades, revisita su pasado, espera el futuro y sufre de amor no correspondido. Frente al turbulento contexto sociopolítico de la España de principios del siglo XX, Moreno Arenas combina hechos históricos, lenguaje poético y técnicas teatrales para ofrecer una experiencia inmersiva de la vida interior de Lorca. La obra reflexiona sobre la censura, el amor no correspondido y el poder perdurable de la expresión artística ante la injusticia social.