Pachorro es ya uno más de la familia. En la casa, su sitio está en el butacón, durmiendo una buena siesta. A este orondo gato callejero no le gustan los conflictos. Pero, cuidado, hay situaciones que despiertan al tigre que lleva dentro. Por ejemplo, cuando tiene hambre. O cuando un chihuahua invade su espacio vital. O ambas cosas...