"Los poemas de Claude Roy están llenos de encuentros casuales y, a menudo, soñados. Entra en el sueño por la ventana de un cuadro de Vermeer de Delft y sale del cuadro por otra ventana que es de otro cuadro, de Rembrandt, y está perdido en un canal desconocido de Çmsterdam. En la otra orilla reconoce la sombra de Balthus, al que hace una pregunta misteriosa que recibe una respuesta más misteriosa aún, es decir, que es una nueva pregunta. Los poemas de Claude Roy están llenos de encuentros, de despedidas, de felicidades y nostalgias, como los viejos poemas chinos. En realidad, yo creo que Claude Roy es el último poeta de la Dinastía Táng. Puede parecer una exageración decir que Claude Roy era un poeta chino, pero el asunto de las reencarnaciones es complejo". Martín López-Vega