El presente libro es el fruto complementario de las obras de restauración llevadas a cabo en la catedral de Toledo por el equipo de trabajo formado por los arquitectos Valentín Berriochoa Sánchez-Moreno y José Miguel Merino de Cáceres junto con el historiador Pedro Navascués Palacio, los tres profesores de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid. Dichas obras son el resultado de un Plan Director y de un proyecto ganado en concurso público, y ejecutadas entre 2008 y 2011, permitiendo por vez primera una medición del conjunto, un análisis de su fábrica y unas propuestas de actuación, todo ello en conexión con una larga investigación realizada en los fondos del archivo catedralicio. No obstante, lo recogido en esta publicación deriva sobre todo de una personal vivencia de la catedral que contempla como documento principal al edificio mismo.