TAURUS- 9788430619160
¿Es preciso que cada uno defienda la identidad cultural de su propio país?
¿Dónde se encuentra el punto óptimo entre la tolerancia y la integración, la aceptación de las diferencias y la reivindicaciónidentitaria?
François Jullien, uno de los filósofos contemporáneos de más crédito delmundo, pone las herramientas de la filosofía al servicio de quienes quieran eludir las trampas deldebate sobre la defensa de la identidad cultural, que atraviesa toda Europa.
No deberíahablarse de «identidad» -pues la cultura se mueve y se transforma-, sino más bien derecursos culturales, no exclusivos ni predicables,al alcance de cualquier persona, y que cada país debe no tanto proteger sino más bien explotar. Talredefinición de conceptos permite evitar un falso debate que parece no tener salida.
La crítica ha dicho...
«Un opúsculo sabio y combativo dirigido a contener la deriva identitaria y resistir a la amenaza de la uniformización.»
Le Monde
«Jullien se enfrenta al desafío de definir la identidad cultural en este ensayo brillante.»
Le Figaro
«No hayidentidadcultural: esta es la tesis refrescante de Jullien, con cuyo libro deberían hacerse todos los políticos.»
Le Point
«Unensayo contundente que al fin eleva la discusión. Una reflexión intercultural fructífera y estimulante.»
Le Temps
«Jullien, uno de los raros intelectuales franceses leídos en todo el mundo, rompe suhabitualdiscreción para entrar en un debate que sacude toda Europa. Una puesta a punto indispensable.»
Le Magazine Littéraire
«Breve y eficaz. Un ejercicio filosófico brillante.»
Slate
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Escrito por FRANÇOISE JULLIEN
François Jullien (Embrun, 1951) es filósofo, helenista y sinólogo, catedrático de la Universidad Paris-Diderot. Entre sus obras destacan Fundar la moral (Taurus, 1997), Elogio de lo ínsipido (1998) y Tratado de la eficacia (1999).
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1 opiniones de usuarios
Jovial
02/01/2018
Tapa dura
Imprescindible en los tiempos que corren. Esta obrita expone muy claramente que la cultura debe ser transformación y que, si se fija, muere. Con ello, el concepto de una identidad cultural grupal se muestra como opuesto a aquello que representa la cultura.