«Plonger au fond du gouffre, Enfer ou Ciel, qu''importe ? / Au fond de l''inconnu, pour trouver du nouveau !» Ces vers du «Voyage» éclairent à eux seuls l''entreprise du poète. Esprit vagabond, toujours mobile, Baudelaire explore les dédales de la conscience. Il atteint tantôt à l''extase, tantôt se perd dans les abîmes du péché. A travers ses poèmes, il nous fait partager le drame qui se joue en lui et qui n''est autre que la tragédie humaine.
Baudelaire, premier poète moderne, donne à la poésie sa véritable dimension : exprimer, par-delà les mots, ce vertige absolu qui s''empare de l''âme. Tout chez lui affirme la nécessité de la souffrance, la fatalité du péché. Tout traduit en lui une âme profondément troublée mais charitable. Baudelaire fait des Fleurs du Mal un immense poème de la vie et du monde.
Ficha técnica
Editorial: Gallimard
ISBN: 9782070466658
Idioma: Francés
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Fecha de lanzamiento: 05/06/2015
Especificaciones del producto
Escrito por Charles Baudelaire
Nacido en París (Francia) el 9 de abril de 1821, quedó huérfano de padre a muy pronta edad y nunca llegó a tener una buena relación con el nuevo marido de su madre —un rígido militar—, suponiendo este matrimonio para Baudelaire un profundo trauma que derivó en múltiples problemas de disciplina. Ya en su primera juventud, mientras cursaba los estudios de Derecho, entabla amistad con poetas y dramaturgos a la par que inicia una vida dominada por las drogas, el alcohol y el desenfreno sexual. Su conducta escandaliza a la ciudad, lo que no impide que tras renegar de acceder al cuerpo diplomático inicie una exitosa trayectoria como crítico y traductor. Es en esta época cuando alumbra su primera obra, Salón de 1845. Una década después brindaría al mundo su poemario más afamado y controvertido: Las flores del mal (1857), que sería tachado legalmente de inmoral. Fallecería en 1867 a consecuencia de los estragos que causó en su cuerpo la sífilis, marcando su muerte el inicio de su leyenda como poeta maldito y padre del moderno simbolismo francés, lo que le valió el reconocimiento mundial.