LOS FANTASMAS DE EDIMBURGO
¿Quieres que te avisemos si lo volvemos a recibir?
Ficha Técnica
Editorial: El Tercer Nombre
ISBN: 9788496693364
Idioma: Castellano
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 11/04/2008
Año de edición: 2008
Especificaciones del producto
Recibe novedades de Eloy M. Cebrián directamente en tu email
Reseñas sobre LOS FANTASMAS DE EDIMBURGO
Comparte tu experiencia con la comunidad lectora.
11 Reseñas
Sólo por opinar entras en el sorteo mensual de tres tarjetas regalo valoradas en
20€
| hace 6 años
LO PEOR QUE LE PUEDE PASAR A UN CRUASÁN ES QUE LO IMITEN DE MALA MANERA Compré el libro simple y llanamente porque soy un enamorado de Edimburgo. La decepción fue total. Lo siento, pero no solo de provocación puede vivir un “escritor”. Hay cosas como la originalidad, la inspiración y el estilo que importan –o deberían importar- algo. Cebrián ha fusilado sin compasión “Lo mejor que le puede pasar a un cruasán” de Pablo Tusset. La diferencia es que aquel personaje, vividor, hedonista y principalmente putero, era interesante, y que aquella novela estaba bien escrita (en un estilo intencionadamente descuidado, que es lo más difícil que puede haber). Aquí tenemos una historia que pretende ser parecida. La estructura de la novela es tan caótica que pareciera la primera obra de un alumno de secundaria. De la (aburridísima) biografía pasamos al “meollo”, que ocupa una ínfima parte del final del libro y que no es sino el semiplagio de las vivencias de aquel Pablo Miralles de Tusset en la oscura sociedad secreta que quiere “ficharlo”. Lo siento por los que piensen que el sexo morboso es suficiente para hacer interesante una novela. El truco es tan viejo como el oficio más viejo del mundo. Pero aquí está pesimamente dosificado, tan repetido que se indigesta al rato de lectura y, sobre todo, aburridísimo. No soy quien para dar lecciones a ese aspirante a pervertido (me refiero al personaje, que conste), pero este sexo vendido por kilos resulta hasta mojigato y conservador. El personaje es tan convencional que lo último que inspira es morbo. Solo encontramos relaciones esporádicas de lo más tradicional, aunque pretenda hacer ver lo contrario. En cualquier web de relatos eróticos podemos encontrar infinidad de textos mucho más excitantes, mejor escritos, y además, gratis. ¿Y qué decir del juego sucio con Edimburgo? Con la excusa de buscar un paralelismo con Stevenson (¡si el pobre levantara la cabeza!) y su Dr. Jeckyll, ha metido con calzador una ciudad que no merece ser representada tan pésimamente, como simple excusa para vender libros mezclando con ese aburrido erotismo un poco de la actual moda de lo escocés. Lo siento mucho, pero para escribir escatología hay que ser un Eduardo Mendoza o al menos un Pablo Tusset. Y el autor-imitador de este kamasutra frustrado no lo será nunca.
| hace 15 años
Irreverente, incorrecto, entretenido
| hace 16 años
una novela que me ha gustado mucho, ironica, sarcastica y por encima de todo te hace reflexionar, sin duda un gran acierto y gran desconocida, lo que se valora más, más que recomendable
| hace 17 años
Un libro perfecto para un otoño con nubes nieblas y lluvias