PENGUIN CLASICOS- 9788491051121
La gran novela del romanticismo francés, una obra épica sobre el triunfo de quienes conservan intacta su conciencia en un mundo de miserias.
Introducción de Alain Verjat, profesor de la Universidad de Barcelona
Edición y notas de José Luis Gómez
Traducción de Nemesio Fernández-Cuesta
Los miserables se publicó en 1862, cuando Victor Hugo se hallaba exiliado en Bélgica tras la restauración napoleónica del Imperio. Y podría considerarse que es el exilio, la obligada falta de pertenencia, uno de los motores de la gran novela del romanticismo francés: el exilio social y psicológico gobierna la vida de Jean Valjean, un «noble bruto», un buen hombre que lucha por los que, como él, son injustamente perseguidos. Situada entre las guerras napoleónicas y la revolución burguesa de 1848, Los miserables es, ante todo, una novela épica sobre el triunfo de quienes conservan intacta su conciencia en un mundo gobernado por la pobreza.
Esta edición, en un manejable volumen único, está encabezada por un estudio de Alain Verjat, catedrático de filología romántica en la Universidad de Barcelona y destacado experto en Victor Hugo. Presentamos la novela en la traducción clásica de Nemesio Fernández-Cuesta, plenamente coetánea a la obra y modernizada para la ocasión.
Especificaciones del producto
Escrito por Victor Hugo
Victor Hugo (1802-1885) nació en Besançon, Francia. Educado en escuelas privadas de París, empezó a escribir siendo muy joven. Poeta, novelista y dramaturgo, llevó a sus obras su espíritu inconformista, que sazonó con grandes dosis de sentimentalismo y anécdotas históricas. En sus obras, exponentes máximos del romanticismo literario, siempre volcó su ideología liberal, que le obligó a exiliarse de su país en más de una ocasión. Tras el volumen de poesía Odas y poesías diversas (1822), las novelas Han de Islandia (1823) y Bug-Jargal (1824), y los poemas de Odas y baladas (1826), escribió Cromwell (1827), extenso drama histórico, y Marion de Lorme (1829), obra teatral censurada por ser demasiado liberal. Pero no fue hasta 1830, con la publicación y el estreno de Hernani, posteriormente adaptada por Verdi, cuando logró el reconocimiento del público y de la crítica. A Hernani siguieron la novela Notre-Dame de París (1831), la obra teatral El rey se divierte (1832, adaptada por Verdi en Rigoletto), Lucrecia Borgia (1833), Claude Gueux (1834), Ruy Blas (1838) y Les Burgraves (1843), también obra teatral, que le supusieron su ingreso en la Academia Francesa en 1841. Durante el Segundo Imperio emigró a Bélgica, donde escribió la sátira Napoleón el pequeño (1852), el poema épico La leyenda de los siglos (1859-1883) y terminó la que sería su obra más extensa y famosa, Los miserables (1862). Regresó a Francia en 1870, donde siguió publicando: El noventa y tres (1874) y El arte de ser abuelo (1877). Murió en París, y sus restos fueron expuestos en el Arco de Triunfo y luego trasladados al Panteón, donde fue sepultado junto a las mayores celebridades francesas.
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5 opiniones de usuarios
Fernando
17/07/2024
Bolsillo
Un clásico, injustamente olvidado. Una novela amplia, apasionante, que llega al alma humana y describe una época convulsa de Europa. Magnífica y emocionante. El obispo que abre el libro es un ejemplo de pastor de almas, de amor y cercanía, de ser cristianó. Y el protagonista trasmite esperanza. Recomendable, 60 horas de disfrute.
VICTORIA MARCILESE
16/01/2024
Bolsillo
Una obra apasionante vale la pena volver a releerla.
rafael perez delgado
03/06/2023
Bolsillo
Una partícula de aire escribiendo sobre la gran creación...habrá que intentarlo. Por pequeño, siempre osado. Mi alegato, mi condena. Me declaro culpable de infidelidad, tantos años reina favorita, La divina comedia pasa a mera concubina en el harén de mi literatura, como ocurre tantas veces, una más joven me robó el corazón. Tampoco ese profesor ni sus libros de romanos van a correr mejor suerte, ¡ Santiago y cierra España! Pese al grito, la derrota es sin paliativos, sin dejar lugar a dudas, ejemplar. Los miserables, en primer lugar, es el mayor alarde de la palabra escrita. Un orgasmo en su punto más álgido letra a letra ; 1700 páginas ( aconsejo la versión completa) de plenitud, que tiene sus espasmos espontáneos tras acabar la obra, días después, donde perdura latente toda su esencia, donde su aroma te envuelve, te abarca, te penetra acabando los dos siendo un único ser. Por encima de la trama, Victor Hugo nos dibuja palmo a palmo un escenario devastador del siglo XIX, a modo de extensa introducción, para dar después rienda suelta a los personajes, en el contexto adecuado. Obra del pueblo oprimido, voz del lamento de los más desfavorecidos, de los niños vagabundos en las calles de París ( tremenda la parte de los golfillos) de revoluciones, sublevaciones, de amor y redención. De miserables, pero también, de las miserias del ser humano, individual y colectivamente. Y dentro de este ensayo novelado de la vergüenza de una sociedad acostumbrada a desoir, a ignorar, a dar la espalda habita una historia capitaneada por Jean valjean. El segundo actor principal ( el primero es paris y sus cloacas) profugo por un trozo de pan, sin esperanza pasará toda su vida en busca de redención, y en su camino encontrará una luz, el amor paternal hacia Cosette, niña desvalida, vapuleada, maltratada, sometida a la mezquindad humana, donde Hugo deposita la esperanza, la inocencia, la bondad y el motivo de una revolución. Cosette es la bandera de Francia. Valjean perseguido por una justicia implacable, sin respiro ni perdón, hipócrita, absolutamente inútil, cebada con el débil, con la pobreza, verdugo en lugar de salvador, solo tiene un objetivo, la felicidad de la niña como redención, pero desde el más profundo amor. Por si no tuviéramos bastante con lo dicho, el autor nos regala pasajes históricos, Waterloo, la revolución de julio de 1830 o la insurrección del 32 y hasta un viaje por el mismísimo inframundo de París, su red de alcantarillado y sus metáforas. Lo dije al principio, lo mantendré eternamente, Los miserables es un alarde de literatura, de carga emocional en cada frase, de rotunda musicalidad en su prosa, arquitectura hecha palabra. Un espejo de la crueldad social. Los miserables es la creación del universo, el dios de la literatura y bajo él, todo lo demás. No creo que ninguna reseña le haga justicia, por una vez, pido disculpas. Y ahora...¿qué demonios leo? Nota: La versión leída es la traducida por María Teresa Gallego Urrutia. Teniendo en cuenta que la obra contiene un amplio apartado sobre la jerga, se hace imprescindible una traducción cuidada.
Laura
12/03/2023
Bolsillo
Crónica de la historia de Francia en la primera mitad del XIX. Este libro no necesita reseña y nada de lo que pueda decir estará a la altura. Debería ser lectura obligatoria.