«Los ordenadores de hoy son máquinas frías y lógicas. En este importante libro, Rosalind Picard nos presenta una imagen atractiva no sólo de cómo las máquinas pueden llegar a tener emociones, sino por qué es absolutamente necesario que las tengan. Las emociones no sólo son para los animales y las personas.» Donald A. Norman, Hewlett-Packard, profesor emérito de la Ciencia de la Cognición en la Universidad de California, San Diego, autor de Things That Make Us Smart: Defending Human Attributes in the Age of the Machine.«El campo de la inteligencia artificial ha ignorado durante mucho tiempo la importancia de las emociones en la vida mental de sus máquinas pensantes. Los ordenadores emocionales cuenta con la ciencia del cerebro, la psicología, la ingeniería y otras varias especialidades para demostrar cómo la inclusión de las emociones hace que sean menos artificiales las funciones ‘mentales’ de las máquinas. Los ordenadores emocionales señala el futuro de la inteligencia Artificial.» Joseph E. LeDoux. profesor de Ciencia Henry Luch and Moses en el Centro de Ciencia neural, Universidad de Nueva York, autor de The Emotional Brain.«Rosalind Picard defiende de modo atractivo la construcción de ordenadores que reconozcan las emociones y compartan con nosotros un vocabulario emocional, con el fin de conseguir una relación más afectiva, natural y entretenida entre las personas y las máquinas. Ha sabido escoger entre las múltiples investigaciones que se han llevado a cabo sobre las emociones, y las ha combinado con un estudio sobre la tecnología más reciente para presentar evidencias convincentes de que los ordenadores emocionales serán una realidad en un futuro no muy lejano. Un día, y a causa de las ideas que en este innovador libro se presentan, tendrás una relación muy diferente de la que actualmente tienes con tu ordenador.» Peter E. Hart, Chairman y Presidente, Ricoh Silicon Valley, Inc.«Que los ordenadores tengan la capacidad de reconocer, expresar y tener emociones es el siguiente paso para la informática ubicua. La profesora Picard ha hecho un magnífico trabajo con su definición de los ordenadores emo