Sinopsis de MITAD INVISIBLE. LA AVENTURA DE SER MUJER
La obra de María Zambrano tras tres décadas de su muerte sigue cautivando por su vigencia, por los mensajes polifónicos que emite en todos los órdenes de la realidad. Bien se atiene al dictum de Terencio: humani nihil a me alienum puto, «nada de lo humano me es ajeno». Se trata de uno de los pensamientos más señeros de finales del siglo XX e inicios del XXI a nivel internacional, pues de modo poroso se adentra en la realidad humana en todas sus dimensiones y en la búsqueda del diálogo entre la filosofía y los otros saberes a fin de enriquecer el conocimiento del ser humano. Mitad invisible. La aventura de ser mujer, primer título de la colección Casandra, es la apuesta editorial por reflejar, en este caso, la riqueza del pensamiento de Zambrano en torno a la mujer. La obra recoge numerosos textos de la filósofa editados en diversos medios, épocas y lugares. Son teselas con las que se ofrece un mosaico poliédrico que evidencia una fortaleza femenina que alcanza todos los ámbitos de la cultura y de la sociedad a fin de no quedarse como género complementario.
Ficha técnica
Editorial: Eolas Ediciones
ISBN: 9791387753085
Idioma: Castellano
Número de páginas: 372
Tiempo de lectura:
8h 52m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 05/06/2025
Año de edición: 2025
Plaza de edición: España
Colección:
Casandra
Casandra
Número: 1
Alto: 20.0 cm
Ancho: 12.0 cm
Peso: 320.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por María Zambrano
Filósofa española. Nacida en Vélez-Málaga (Málaga) en 1904, fue discípula de José Ortega y Gasset y profesora en la Universidad de Madrid. Durante la Guerra Civil española (1936-1939) participó en algunas comisiones de ayuda humanitaria y cultural y se exilió en México, a donde llegó en 1939. Profesora de la Universidad de Morelia, se trasladó muy pronto a La Habana, en cuya universidad enseñó durante varios años, así como en la Universidad de Puerto Rico. Posteriormente vivió en Italia y en Suiza antes de su regreso definitivo a su país. Para Zambrano, la filosofía no era sólo una cuestión de conceptos, sino de símbolos que deben abordar los problemas esenciales de la trascendencia y los grandes misterios de la vida humana. Murió en 1991.