Desde su ventana favorita, temblorosa al abrirse, con sus amarillentos cristales tan sutiles, enmallada de plomo labrado con losanges, Hamlet, extraño personaje, podía, cuando le venía en gana, trazar volutas en el agua, en el agua, esto es, en el cielo. Resultó que tal fue el punto de partida de sus meditaciones y sus aberraciones. Jules Laforgue. Hamlet, el caballero Lohengrin, Salomé, Andrómeda o la ninfa Siringa son algunas de las antiheroínas de estos seis originales relatos en los que el poeta Jules Laforgue (1860-1887) arremete con una escritura libérrima y cargada de humor contra los mitos de la modernidad literaria, en una nueva traducción igualmente libre y que arroja una luz contemporánea y reveladora sobre el último gran libro de uno de los escritores más talentosos de su tiempo. Edición y traducción de Jesús Belotto
Ficha técnica
Editorial: Libros del Innombrable
ISBN: 9788417231583
Idioma: Castellano
Número de páginas: 226
Tiempo de lectura:
5h 20m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 22/04/2025
Año de edición: 2025
Plaza de edición: España
Colección:
Biblioteca Golpe de dados
Biblioteca Golpe de dados
Número: 154
Alto: 13.5 cm
Ancho: 20.0 cm
Grueso: 0.8 cm
Peso: 302.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Jules Laforgue
Jules Laforgue nació en Montevideo. A los seis años fue transterrado a Francia. A los 21 años consiguió el puesto de lector de francés para la emperatriz Augusta, esposa de Guillermo I, por lo que se trasladó a Berlín, donde vivirá cinco años y donde se casará con su profesora de inglés, muriendo poco después en París, a los 27 años. Aunque ya en las Complaintes inició sus audacias formales y temáticas, su verdadera revolución estética se inició con la Imitación de Nuestra Señora la Luna, prosigió con El concilio feérico y culminó en la docena de Últimos poemas, publicados el año de su muerte, con los que inagura la utilización del verso libre en la poesía contemporánea. En la gran revolución poética que la lírica francesa de finales del siglo XIX llevó a cabo, junto a Rimbaudel profeta, Verlaine el maldito, Mallarmé el hermético y Lautréamont el satánico, Laforgue, pese a su exilio perpetuo y a su muerte temprana, es un autor fundamental.