La vida está llena de preguntas sin respuesta, de ahí que convenga
compartir juntos las ideas que tenemos para llegar a la verdad o
verdades que hay detrás de cada asunto.
Dialogar es avanzar hacia un entendimiento común que solamente
nos puede reportar felicidad, pero para ello es necesario que todos
demos nuestra opinión acerca de cualquier asunto de interés social.
La autora nos descubre su mundo. La realidad no tiene que ser
estática, y mucho menos negativa. Podemos cambiarla para mejor.
Éste es el propósito último de este libro: la sabiduría de la vida está
en nuestras manos, no la dejemos escapar.