Sinopsis de ¿POR QUE LA IGLESIA? LA PRETENSION PERMANECE
«La Iglesia no sólo es expresión de vida, algo que nace de la vida, sino que es una vida. Una vida que nos llega desde muchos siglos anteriores a nosotros. Quien quiera comprobar la veracidad de su opinión sobre la Iglesia ha de tener presente que para comprender realmente una vida, como es el caso, se necesita convivir con ella adecuadamente. La comprensión de una realidad que de algún modo vaya unida a la vida lleva consigo la exigencia de un tiempo que difícilmente puede calcularse. En una realidad que sea fuente de vida se dan connotaciones y aspectos que nunca se acaban de descubrir y ponderar (...). Quien se enfrenta con el hecho de Jesucristo, sea un día después de su desaparición del horizonte terreno, o bien un mes después, o cien, mil o dos mil años después, ¿cómo puede ponerse en condiciones de saber si Él responde a la verdad que pretende? Es decir, ¿cómo puede uno llegar a comprender si realmente Jesús de Nazaret es o no el acontecimiento que encarna la hipótesis de revelación en sentido estricto? Este problema es el corazón de lo que históricamente se llama Iglesia».
Ficha técnica
Traductor: Vicente Martín Pindado
Editorial: Encuentro
ISBN: 9788474902693
Número de páginas: 148
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Fecha de lanzamiento: 01/01/1991
Año de edición: 1991
Plaza de edición: Madrid
Colección:
Ensayo
Ensayo
Número: 66
Peso: 230.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Luigi Giussani
Luigi Giussani (1922-2005), sacerdote milanés, es el fundador del movimiento eclesial Comunión y Liberación. Cursó sus estudios en la Facultad de Teología de Venegono, donde fue profesor durante algunos años. En los años cincuenta abandonó la enseñanza en el seminario para dar clases en un instituto de enseñanza media de Milán, el Liceo Berchet, donde permaneció hasta 1967. Desde 1964 hasta 1990 enseñó Introducción a la Teología en la Universidad Católica del Sacro Cuore de Milán. Educador infatigable, Giussani publicó en el transcurso de su vida numerosos ensayos, pues como él mismo dijo, «sólo a través de la educación se construye un pueblo como conciencia unitaria y como civilización». En particular quiso mostrar «la razonabilidad y utilidad para el hombre moderno de esa respuesta al drama de la existencia que lleva por nombre 'acontecimiento cristiano'», ofreciendo dicha respuesta «como sincera contribución para una verdadera liberación de los jóvenes y de los adultos». Como reconocimiento a su labor, en 1995 recibió el Premio Nacional para la Cultura Católica y, en diciembre de 1997, su libro El sentido religioso fue presentado en la ONU. Falleció en Milán el 22 de febrero de 2005. Siete años después, el 22 de febrero de 2012, se presentó la petición de apertura de su causa de beatificación y canonización, que fue aceptada por el Arzobispo de Milán. Encuentro ha publicado casi todas sus obras en español.