Ocho años después de emigrar a Alemania, Ryna emprende un tortuoso viaje de regreso a la remota aldea bielorrusa donde creció. En pocos días ha perdido su trabajo en una residencia de ancianos debido a su alcoholismo y ha muerto su abuela Darafeia, una curandera muy respetada por su maña para amansar a maridos pendencieros y tratar la infertilidad. El funeral de su abuela propicia el reencuentro de Ryna con el pasado sangriento de su país, preservado en la memoria de varias generaciones de mujeres, heroínas a su pesar que jamás perdieron la convicción de que, incluso en tierra arrasada, la vida debe continuar. Basándose en testimonios directos y una exhaustiva investigación documental, Eva Viežnaviec rescata las penalidades y los milagros cotidianos —la llegada de la televisión, el drenaje de un pantano, brebajes y hechizos ancestrales— en un rincón del Este de Europa zarandeado por las turbulencias políticas del siglo xx: la Revolución de Octubre, dos guerras mundiales, el avance nazi, los pogromos y la colectivización forzosa.