Las comunidades religiosas son lo que son en función de la calidad o falta de calidad de sus transmisiones. La profunda crisis que experimentan las religiones constituidas no es sino una de las secuelas más negativas de su incapacidad para establecer corrientes polifónicas de comunicación y de empatía entre sus creyentes y, en definitiva, entre los seres humanos con inquietudes espirituales. Cualquier futuro saludable y humanizador de la religión, de la familia, de la cultura y de las formas políticas dependerá de un modo directo de la salud de la palabra humana y de su oportuna contextualización comunicativa en cada aquí y ahora.
Lluís Duch expone con rigor y claridad la creciente importancia que adquieren hoy los medios de comunicación como nueva estructura de acogida, en detrimento de las tres estructuras de acogida clásicas (codescendencia, corresidencia y cotrascendencia, es decir, familia, ciudad y religión). Explora también el concepto de tradición, la importancia del símbolo, la diferencia entre información y comunicación, la crisis de confianza en las instituciones religosas, la aceleración del tempo vital, la erosión de lo sagrado y la revolución de lo creíble
Ficha técnica
Traductor: María Carmen Lahoz Berral
Editorial: Fragmenta Editorial, Sl
ISBN: 9788492416608
Idioma: Castellano
Título original:
Religió i comunicació
Religió i comunicació
Número de páginas: 480
Tiempo de lectura:
11h 28m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 03/09/2012
Año de edición: 2012
Plaza de edición: Barcelona
Colección:
Fragmentos
Fragmentos
Número: 13
Alto: 21.0 cm
Ancho: 13.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Lluís Duch
Lluís Duch (Barcelona, 1936) se doctoró en antropología y teología en la Universidad de Tubinga, donde asistió a los cursos de Ernst Bloch. Se ha dedicado al estudio de la cultura occidental y es autor de más de cincuenta libros, entre los que destaca su Antropología de la vida cotidiana (6 volúmenes). Ha traducido, entre otros autores, a Lutero, Müntzer, Schleiermacher, Bonhöffer y, para Siruela, El peregrino querúbico de Angelus Silesius. Desde hace cincuenta años es monje del Monasterio de Montserrat, y en la actualidad es profesor emérito de la Universidad Autónoma de Barcelona.