Este poemario es reflejo de una vida repleta de ricas experiencias. Así, en la lectura de algunos de sus versos el lector podrá percibir el sosiego de una mañana de primavera («olor a hierba fresca / olor a tierra mojada») mientras queen otros escuchará el ataque de la azada que trabaja la tierra («sembrando el trigo / que el día de mañana será mi pan»). La mirada amplia de la pluma que da vida a estos poemas (su autora tuvo que emigrar a tierras alemanas siendo aúnuna niña) se manifiesta como una sinfonía estelar que es un canto al disfrute del momento presente, al esfuerzo, a la vida auténtica de los hombres sencillos, en la que, por supuesto, no puede faltar el amor.