Este libro es la posibilidad de hacer un viaje en el que nada es como esperamos, en el que todo es posible. Es la oportunidad de venerar al dios de los patos, de guiar a un rebaño de estrellas, de conocer al guanaco que hace yoga y soportar un viento de conejos. Por eso también es un juego, un lugar abierto donde el dibujo de Chanti inspira al texto de Cecilia Blanco para abrazarse y soltarse y moverse en un tiempo y un espacio de absoluta libertad. Porque Sobrenatural es, en definitiva, un recreo: una invitación a observar y leer de manera creativa e incluso escribir nuestra propia historia.