Edith Wharton (1862-1937) fue una de las autoras más representativas de la narrativa estadounidense del cambio de siglo y, en particular, una de las primeras escritoras en alcanzar verdadero reconocimiento y éxito literario. De hecho, se convirtió en la primera mujer en ganar el Premio Pulitzer. Fue la gran cronista de un mundo en desaparición: el de las antiguas jerarquías neoyorquinas, que empezaban a tambalearse ante la irrupción de los nuevos ricos procedentes de la banca y la industria. Su obra cuestionó el papel al que se relegaba a la mujer en la sociedad de su tiempo y contribuyó a elevar el espacio doméstico a la categoría de territorio intelectual. Rodeada de sus perros Pomerania, que solían acurrucarse a su lado, escribía a menudo desde la cama. Decía que así podía prescindir del corsé, una libertad física que, según ella, también liberaba sus pensamientos.
Anita Brookner (Londres, 1928-2016). Hija de inmigrantes polacos, después de doctorarse en Historia del Arte fue profesora del Courtauld Institute y la primera mujer que accedió a la cátedra Slade de Bellas Artes en la Universidad de Cambridge. Publicó varios estudios sobre pintura francesa del siglo XVIII y es autora de veinticuatro novelas, entre las que destacan Un debut en la vida (1981); Look at Me (1983); Hotel du Lac (1984), ganadora del premio Booker; Latecomers (1988); Vidas breves (1990); Una historia de familia (1993) y Strangers (2009).