Abril de 1453. Toda la Cristiandad tiene los ojos puestos en las murallas de Constantinopla, donde los defensores se están plegando a los asaltos de 100.000 turcos. Mientras el mundo agoniza bajo la metralla, el emperador de Bizancio, Constantino, piensa en el joven escudero Pietro, en cuyas manos ha puesto lo mas preciado que posee: un secreto inestimable capaz de poner punto final al mundo cristiano. Comienza asi toda una arrolladora serie de peripecias, desde Bizancio hasta Florencia, pasando por los Balcanes, en una Edad Media desgarrada por los enfrentamientos entre cristianos y musulmanes.
En el corazón del Vaticano, mientras Roma se derrumba, solo hay cuatro hombres capaces de salvar el Santo Grial. 6 de mayo de 1527. Con su último aliento de orgullo, Roma se prepara para el combate final contra Carlos V y sus tropas imperiales. Desde las murallas vaticanas, heroicas aunque impotentes, Andreas Muller, miembro de la Guardia Suiza, es testigo de la destruccion de Roma a mano de los mercenarios alemanes. El Papa, Clemente VII, encerrado en el Castel SantAngelo, cae prisionero. Mas de doce mil hombres consagran sus vidas al asedio. A la masacre sigue una plaga capaz de devastar a la poblacion, ya moribunda. Mientras se establecen y desmantelan alianzas alrededor del Papa, sitiadores y sitiados se veran obligados a enfrentarse a otra amenaza. Una criatura un monstruo segun algunos, aniquila cruelmente a todo el que se interponga en su camino. Entre las tropas imperiales, el numero de las victimas de tal barbarie alcanza ya los 500 soldados. Y lo que es aun peor: ahora, el que firma sus actos con el nombre de el olvidado de Dios, se propone asesinar al Papa. Como consecuencia de una alianza secreta para erradicar al mal, nace un vinculo entre Carlos V y Clemente VII. Cuatro hombres que no tienen absolutamente nada en comun, recibiran la mision de eliminar al monstruo. Andreas Muller, de la Guardia Suiza, Bartolommeo Martinez, sacerdote, Giuseppe Capodistria, arcabucero, y el caballero Rudolf Bormann, uniran sus fuerzas para alcanzar un mismo objetivo, o al menos eso creen ellos...
Tandis que l'Europe chrétienne, longtemps protégée des invasions barbares par l'Empire byzantin, vacille, Constantin IX confie la pierre chrismale tant recherchée à un jeune écuyer, Pietro. De sa mission, qui l'emmènera de Constantinople à Florence, Belgrade et Paros, dépend l'avenir de la chrétienté assiégée par les infidèles. Mais Pietro devient la proie du Christ-Roi... Premier roman.