Uno de los retos más importantes a los que se enfrenta la industria actual es conseguir una mayor productividad. Para alcanzar este objetivo existen dos instrumentos fundamentales: el Estudio del Trabajo en sus dos vertientes (Estudio de Métodos y Estudio de Tiempos) y un sistema adecuado de incentivos. Es frecuente pensar que para aumentar la productividad de una empresa industrial hay que incorporar nuevas tecnologías a los procesos de fabricación, si bien esto es cierto, también lo es el que entre compañías con un nivel tecnológico similar consiguen mejores resultados aquellas que mediante el estudio del trabajo simplifican y racionalizan las operaciones con la finalidad de utilizar los recursos productivos con la mayor eficiencia. Aprender técnicas encaminadas a racionalizar la mano de obra, - Métodos de Trabajo -, requiere el conocimiento práctico de aquellas operaciones que se van a estudiar, por lo que las exposiciones teóricas quedan limitadas por este aspecto. La otra vertiente del Estudio del Trabajo es el Estudio de Tiempos o Medida del Tiempo. Con ello pretendemos conocer cuál es el tiempo en el que se debe realizar una tarea determinada. En el presente libro se exponen diferentes técnicas de medición de tareas, así como los problemas que ello plantea y la responsabilidad que conlleva, tanto para la empresa como para el operario.
Entre los sistemas que el mundo empresarial ha ido estableciendo a lo largo de su historia para mejorar la productividad y aumentar el rendimiento de sus trabajadores, ocupan un lugar primordial los complementos por mayor trabajo realizado, es decir, las primas y los incentivos. Es tarea vital para toda empresa establecer su propio sistema de incentivos, que debe ser eficaz y contemplar, además, como parte esencial la medición y evaluación de resultados, dado que es intrínseca, a esta forma de estimular la productividad, la asociación de los mismos con el mayor esfuerzo realizado. Para que un sistema así funcione, prospere y su benéfico efecto se propague por toda la estructura de la empresa y se refleje en su cuenta de resultados y en la satisfacción de sus trabajadores, son capitales la precisión de los conceptos utilizados, la exactitud en los cálculos y la justicia en su aplicación. Todo lo cual es imposible sin una previa y precisa planificación. De eso trata precisamente Sistemas de Incentivos a la Producción, un libro esencialmente práctico, en el que se exponen con meridiana claridad un conjunto de técnicas con las que afrontar tales tareas. Podría decirse que, dentro de la bibliografía existente sobre el particular, se trata de una rara avis, que viene a cubrir un hueco que hasta ahora los expertos debían rellenar recurriendo a libros mucho más teóricos, o antiguos, a documentación extranjera y a formación directamente impartida en las empresas. El resultado de la lectura de este libro permitirá, sin duda, mejorar la productividad de cualquier empresa preocupada por su propio futuro.
Es tarea vital para toda empresa establecer su propio sistema de incentivos, que debe ser eficaz y contemplar, además, como parte esencial la medición y evaluación de resultados, dado que es intrínseca, a esta forma de estimular la productividad, la asociación de los mismos con el mayor esfuerzo realizado. En este libro se exponen con meridiana claridad un conjunto de técnicas con las que afrontar tales tareas. Podría decirse que, dentro de la bibliografía existente sobre el particular, se trata de una rara avis, que viene a cubrir un hueco que hasta ahora los expertos debían rellenar recurriendo a libros mucho más teóricos, o antiguos, a documentación extranjera y a formación directamente impartida en las empresas. El resultado de la lectura de este libro permitirá, sin duda, mejorar la productividad de cualquier empresa preocupada por su propio futuro.
Uno de los retos más importantes a los que se enfrenta la industria actual es conseguir una mayor productividad. Para alcanzar este objetivo existen dos instrumentos fundamentales: el Estudio del Trabajo en sus dos vertientes (Estudio de Métodos y Estudio de Tiempos) y un sistema adecuado de incentivos. Es frecuente pensar que para aumentar la productividad de una empresa industrial hay que incorporar nuevas tecnologías a los procesos de fabricación, si bien esto es cierto, también lo es el que entre compañías con un nivel tecnológico similar consiguen mejores resultados aquellas que mediante el estudio del trabajo simplifican y racionalizan las operaciones con la finalidad de utilizar los recursos productivos con la mayor eficiencia. Aprender técnicas encaminadas a racionalizar la mano de obra, - Métodos de Trabajo -, requiere el conocimiento práctico de aquellas operaciones que se van a estudiar, por lo que las exposiciones teóricas quedan limitadas por este aspecto. La otra vertiente del Estudio del Trabajo es el Estudio de Tiempos o Medida del Tiempo. Con ello pretendemos conocer cuál es el tiempo en el que se debe realizar una tarea determinada. En el presente libro se exponen diferentes técnicas de medición de tareas, así como los problemas que ello plantea y la responsabilidad que conlleva, tanto para la empresa como para el operario.