Vive en el centro de Madrid, en la plaza de la villa de París y tiene por casa unos cartones; su cama, un banco; su calefacción, el sol de verano; sus vecinos: el Marqués, el Sweet o el Ruso, otros indigentes que han hecho de la calle su hogar infinito Que nadie le pregunte que le llevo a una situacion asi: la casualidad, las decisiones erroneas la vida, el amor y sus contradicciones. Y en el devenir diario las pequeñas cosas se traducen en acontecimientos extraordinarios, los dialogos interrumpidos rebosan sentido comun y la supervivencia es el verdadero leitmotiv. En su primera novela Alvaro Gutierrez se sumerge en el mundo de la mendicidad con una prosa agridulce. Todo un baño de realidad.