Miré hacia abajo, al papel que todavía rozaba la punta de mi zapato. Lo recogí y le di la vuelta para verlo. Una chica recostada en un banco, dibujada de forma tosca con garabatos de tinta.
Una sens
Miré hacia abajo, al papel que todavía rozaba la punta de mi zapato. Lo recogí y le di la vuelta para verlo. Una chica recostada en un banco, dibujada de forma tosca con garabatos de tinta. Una sensacion de angustia comenzo a revolverme el estomago, como