Este volumen emprende una reconsideración del pragmatismo clásico y sus grandes supuestos ontoepistémicos desde la perspectiva de su relación, mucho menos unívoca de lo que comúnmente se asume, tanto con el viraje semiotico-pragmatico, presuntamente inspirado por Heidegger, Dewey y el Wittgenstein tardio, como con desarrollos que no rehuyen su adscripcion a una suerte de neopragmatismo de ultima hora.