El mundo sólo existe cuando está siendo leído, aquí y ahora, por alguien. Por su parte, el que lo lee sólo se realiza también como tal en la misma lectura. Mientras existimos, no paramos de leer el mundo y otorgar un significado a todo cuanto se nos dice
Ahora se oye decir que la pizarra va a dejar de presidir las tareas del aula. Y ateniéndonos a esta circunstancia pienso que no podemos dejar de agradecer a la pizarra los grandes servicios prestados a la educacion y preguntarnos que ganaremos sin duda muchas cosas con las nuevas pizarras electronicas, los ordenadores y las tabletas que ocuparan su lugar, y tambien que perderemos sin duda otras muchas cuando la vieja pizarra sea totalmente abandonada.Tales anuncios me han llevado a escribir esta loa a la pizarra que es tambien una reflexion critica sobre el lugar que entiendo deben ocupar las nuevas tecnologias en la enseñanza. Un lugar que, siendo como son medios y herramientas, dependera del uso que hagamos de ellas y de las finalidades a las que sirven.
Este ensayo habla de pintura, de música, del arte en general; y se hace remarcando que todo arte es una manera, como lo puede ser la ciencia, de conocer el mundo, de comprenderlo y conocernos y comprendernos a nosotros mismos. Con tales consideraciones y
¿Por qué los partidos políticos se empeñan, cada cual desde sus particulares coordenadas y como ocurre en otros muchos espacios cruciales para nuestra convivencia, en imponer modelos educativos que llevan inscritas su fecha temprana de caducidad en el reverso inconfesable de sus etiquetas? ¿Por puro electoralismo? ¿Por intereses de clase? ¿Por condicionamientos economicos? ¿Por inercia? ¿Para alcanzar la paz, de prisa (justificar la cartera del Ministerio), con la propia conciencia agazapada en lo hondo y oscuro de sus despachos? Todo, demasiado evidente, simple, en una crisis de civilizacion, un descoyuntamiento sistemico de la comunidad humana como el que esta viviendo hoy el mundo.Es justamente por eso, porque Educar a la intemperie ofrece un examen profundo de los males de la educacion, de las dinamicas y estructuras sociales que pueden explicarlos y, por tanto, de los fundamentos imprescindibles que se necesitarian para organizar el proceso verdaderamente formativo del ser humano; porque va mas alla de mutaciones sobre curriculos y estrategias pedagogicas; porque, en definitiva, va a la raiz del problema, por lo que, desde que lo lei, estoy felizmente convencido de que nos encontramos ante un libro fundamental (yo diria que necesario) para reflexionar sobre todo lo que nos jugamos si no nos tomamos en serio la envergadura de la tarea.Educar a la intemperie es un ensayo que pone el dedo en la llaga. La educacion no es un acontecimiento que ocurra solo en la Escuela, ni siquiera solo en la Escuela y en la familia, con ser ellas instituciones imprescindibles para su realizacion. Educar es (o debe ser) una funcion inseparable de nuestra condicion humana, de la persona en tanto que individuo y de la persona en tanto que animal social. La mision esta completamente integrada en todas y cada una de las dimensiones del entorno o mundo en que nos desarrollamos como seres humanos. Si no comprendemos como se articula nuestra sociedad, como vive, como respira, cuales son nuestros sueños, que condiciona nuestra rutina en el ocio y en el trabajo; si somos incapaces de percibir el sentido (o lo absurdo) de nuestra trayectoria; si desdeñamos u obviamos el nuevo antropos (ciberantropos, seria mejor decir) que se dibuja en la linea (cada vez mas cercana) del horizonte, ¿como vamos a reformar la enseñanza pretendiendo conquistar las grandes palabras?