Victoria Carolina Coronado y Romero de Tejada (Almendralejo, 12 de diciembre de 1820 – Lisboa, 15 de enero de 1911) fue una escritora del Romanticismo español. Desde temprana edad mostró un claro interés por el mundo de la literatura, encontrándose su primera composición impresa en el diario madrileño El Piloto del 22 de diciembre de 1839; composición que fue elogiada por José de Espronceda. Además de escribir activamente en la prensa de la época durante su juventud, publicaría su primer poemario con veintitrés años: Poesías (1843), teniendo una grata acogida entre escritores relevantes en aquel entonces. Poco después realizó su primer viaje a la Corte de Madrid, obteniendo el respaldo del Liceo Artístico y Literario. Afectada por ataques catalépticos que volvieron su salud quebradiza, hizo de la literatura su forma de expresión, predominando en sus escritos la defensa de la mujer frente al control masculino. Además de su amplia obra poética, publicó diversas novelas, entre las que destacan: Paquita (1850), Jarilla (1851) o La Sigea (1854). Asimismo, abarcó el teatro e incluso el ensayo. Adscrita al bando liberal, Coronado abogaba por una sociedad abolicionista, llegando a participar en campañas contra la esclavitud junto a la intelectualidad madrileña. También formó parte de la llamada «Hermandad Lírica», encabezada por Gertrudis Gómez de Avellaneda, constituida por un grupo de escritoras nacidas alrededor de 1820 y pertenecientes a familias de la burguesía, que establecieron entre ellas redes de sororidad para conseguir el reconocimiento y consideración de la mujer-artista en la segunda mitad del siglo XIX. Durante dos décadas (1853-1873) llevó en la Corte una vida de dama distinguida, organizando fiestas sociales y tertulias literarias, para posteriormente trasladarse a Lisboa y apartarse después de la vida pública tras la muerte de su marido. Ella fallecería en el palacio de la Mitra de Lisboa el 15 de enero de 1911, dejando como legado una obra temáticamente muy diversa, pero firmemente marcada por la sensualidad y el espíritu feminista.
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Edición de Monroe, Z. Hafter La presente edición pone a disposición del lector, después de casi sesenta años sin publicarse suelta, una de las creaciones más importantes de Carolina Coronado. A su interés se suma la inclusión del ensayo 'Los genios gemelos', texto que ilustra como complemento la conformación del perfil del personaje novelesco de Jarilla.
Superando las limitaciones impuestas por su familia y el entorno provinciano extremeño debido a su condición de mujer, Carolina Coronado publica su primera edición de Poesías en 1843 aconsejada por el buen criterio de su mentor, el escritor Juan Eugenio de Hartzenbusch.Acosada por la enfermedad, los roles sociales imperantes en la epoca y una necesidad vital de libertad, Coronado se expresa en este poemario a traves de un verso sencillo, espontaneo, personal e intimo, pero lleno de vitalidad y fortaleza. Como espiritu romantico, la autora toma los topicos del genero (la vida, la muerte, los excluidos, la naturaleza?), trasformando estos simbolos en expresiones de su alma. La presente edicion ofrece al publico lector la version integra y original de Poesias en el 180 aniversario de su publicacion, como legado de una pasional poeta que contribuyo a abrir las puertas del mundo intelectual a las mujeres del siglo XIX.
En un mundo donde la importancia de las mujeres sedetermina por su valía como esposas, encontramos aPaquita, una doncella cuyo futuro matrimonial dependede los hombres de la corte. El poeta, superficial e idealistaen el amor, la desprecia; los hermanos del rey, dos caras deuna misma moneda, pugnan por poseerla, y el duque,apatico y analfabeto, amenaza su vitalidad. Envuelta enuna red de decisiones ajenas a su voluntad, Paquita esincapaz de trazar su destino plagado de demonios conrostros masculinos.
Esta segunda edición ampliada de Se va mi sombra, pero yo me quedo consta de treinta y ocho poemas y una introducción de Antonio Porpetta, donde puede leerse: «...venciendo al olvido, sobreviviendo a