Cautivan Europa, reinan en los corazones. Los hombres hablan de ellas, sueñan con ellas, escriben sobre ellas, son hermosas y hábiles en los asuntos del corazón. Son reinas allá donde estén: en casa y en palacio, en la Plaza de San Marcos y en sus casini, en los escenarios de los teatros y en el interior de los conventos. Tambien son intelectuales y artistas, se expresan por las ciencias y las ideas, pero su libertad de tono y su atraccion por la escritura preocupan a los hombres, que expresan su misoginia en panfletos virulentos. No obstante, las venecianas, presentes en las academias de literatura y los talleres de pintura, dirigen periodicos y, mas que en ningun otro lugar, pelean por acceder a la cultura. En este interesantisimo libro, Elisabeth Ravoux-Rallo nos muestra -gracias a numerosos textos originales, algunos escritos por mujeres- como durante todo un siglo Venecia, aunque gobernada por hombres, se constituira en "la ciudad de las mujeres".