A veces pensaba en lo raro que parecía mirar a la muerte como algo cotidiano. Sus cuantiosas experiencias hacían que ya nunca se erizase el vello de su piel. Su expresión inexpresiva asimilaba al instante cada detalle. Aquella mañana fue diferente. Tras el cuerpo mutilado de una joven junto al río, se hallaba una firma inconfundible. Tal vez los prósperos copos inmaculados de la Navidad se fundirían sobre su rostro y lo teñirían de un intenso color rojo escarlata
La pequeña lamparita seguía encendida. Se había quedado dormido mientras leía, y ahora la luz verdosa que atravesaba la tulipa le resultaba en sumo dañina. Sobre su pecho, una revista pornográfica de Marzo que habia comprado el dia anterior, y sobre el cenicero bajo la luz, una montaña de colillas de winston apuradas hasta el filtro. Hacia tiempo que Rodrigo habia vuelto de unas merecidas vacaciones en Andalucia, pero ahora sentia que volvia a necesitarlas. Desde que volviese, todo habia seguido como en años anteriores, es decir, sin la menor aportacion policial que un experimentado, (pero ya entrado en años), detective como Rodrigo Santos podia ofrecer. Lejos quedaron los motivos del abandono de Zamora durante un par de meses de relax, ni siquiera Rodrigo lo recordaba con facilidad. El vodka consumido rutinariamente desde su regreso le habia hecho olvidarse por completo de un caso tan escabroso como el que tuvo que resolver hacia ya casi un año. Su alcoholemia nublaba sus mas recientes recuerdos. Ni siquiera recordaba exactamente quienes eran aquellos... Relicarios. El caso es que nunca desde que llegase a Zamora tras su descanso volvio a escuchar nada referente al tema, ni siquiera el comisario Rosado habia vuelto a mencionar nada de lo ocurrido en las fiestas de San Pedro del año anterior. Es mas, en la comisaria le seguian tratando como en los ultimos once años que llevaba ejerciendo alli en Zamora. Rodrigo se rasco la sucia cabellera, se incorporo en la cama, y encendio un pitillo mientras hojeaba la erotica revista. En las ultimas paginas, junto a un anuncio de universitarias necesitadas, habia una foto tematica de una chica semidesnuda ataviada sin esmero con un caperuz granate, bajo la cual se podia leer: Llegan las mas esperadas procesiones. Lo que recordo al detective el comienzo de la Semana Santa Zamorana.