Un libro de relatos novelado. Una novela hilada con relatos. ¿Por qué las etiquetas? Algo singular, específicamente distinto y nada novedoso. ¿Qué es "El Quijote" si no un libro en el que relatos, novelas cortas y poesía conforman un puzzle perfecto? ¿Qué nos quiso mostrar Bernardo Atxaga con su "Obabakoak"? ¿Por qué Cortázar jugaba a experimentar en busca de lo disímil? Todo está inventado, pero todo puede ser diferente.
La historia de un hombre que se rebela contra una vida cuadriculada y paralizante; contra las absurdas normas domésticas que anota su mujer en ese cuaderno; contra un trabajo estresante y deshumanizado; en definitiva, contra una existencia que poco a poco enferma la parte del cuerpo en la que se aloja el corazón. Como los viejos marinos que alargaban la línea de la vida acuchillándose la palma de la mano, el protagonista decide trazar él mismo su destino, dar una nueva oportunidad al amor, encontrar las respuestas en el viento, entre otros náufragos del materialismo y la prisa. Una novela con reminiscencias beats, que recupera el espíritu hippy despojándolo de complejos gracias a la fina ironía con que es narrada. Una gran metáfora en forma de flor salvaje.