« 1958. À la bouche de la station de métro "Rue de la Pompe" se réunissent, deux fois par jour, les Espagnoles qui font la loi dans le quartier. Aux heures les plus chaudes, elles sont une centaine sur le trottoir. Et moi, je suis là, au milieu de ces cercles, de ces infinis conciliabules, de ces calculs invraisemblables et de quelques confidences pas piquées des hannetons. Je me saoule à Bilbao, à Salamanque, à Madrid. Comme je ne peux tout traduire en même temps, chef d'orchestre au milieu de la mêlée, souvent, je bats la mesure. Je jongle avec les plus beaux soleils d'Espagne. » Le jeune Sacha, fils et petit-fils d'agent de change à Paris, est devenu le confident d'une tribu de bonnes espagnoles qu'il place chez les uns et les autres. Parmi elles, la mystérieuse et très belle Pepita hante son cœur et son esprit. Il parcourt avec elle la ville, l'emmène pour la séduire chez la grande comédienne Bella d'Artois, il va en secret chercher des recettes de bonheur chez un diplomate japonais et se sert de toutes les clefs que lui offrent les femmes du métro Pompe pour parvenir à ses fins : l'amour éternel.
Ambientada en el seno de una familia burguesa enquistada en el pasado, los prejuicios y una sempiterna hipocresía, "Pasado compuesto" analiza con extrema lucidez las devastadoras consecuencias de una pasión incestuosa entre dos hermanos: la manipuladora e impulsiva Cécile y el frágil y sentimental Olivier. Un amor que nace como un juego inocente y culmina durante una lluviosa semana en las costas salvajes de la Bretaña francesa. Olivier, incapaz de vivir con la confusión que se apodera de él, preferirá desaparecer entre las olas del Atlántico. Cécile, teniendo que cargar sola con el peso de lo inconfesable, se abandonará a una vida compuesta de recuerdos. Narrada con un estilo minimalista y entrecortado, "Pasado compuesto" es la segunda novela de François-Marie Banier, escrita en 1971 -cuando tenía apenas 23 años- con un aplomo y una madurez fulgurantes. Una obra que explora los tormentos de la adolescencia y el fin de la inocencia de sus protagonistas, combina la gravedad lírica de la tragedia griega con la aparente ligereza de las películas de Éric Rhomer, posee la ironía rebelde y el ímpetu juvenil del "Buenos días, tristeza" de Françoise Sagan, y bebe tanto de "Los niños terribles" de Jean Cocteau como del "Vértigo" de Alfred Hitchcock.
Las mujeres del metro Pompe son esas españolas llegadas a París a finales de los años cincuenta para trabajar como criadas en las casas de la burguesía. Tienen por costumbre reunirse en la boca de la estacion, donde Sacha, nacido en una familia de corredores de bolsa, las contempla fascinado y ejerce el papel de confidente. Aun es un niño, pero a sus trece años esta convencido de haber encontrado el amor de su vida en la bella y misteriosa Pepita, mayor que el. Se embarca entonces, obsesionado, en las mas complicadas astucias para tratar de conquistarla, lo que acabara empujandolos a todos a un impredecible final. Sacha rememorara años despues este primer amor, cuyo recuerdo recorrera su vida para siempre, impregnado de anhelo, poesia y nostalgia.