Este libro es el resultado de seleccionar algunas colaboraciones en distintos medios, articuladas en torno a cuatro temas centrales: el oficio de editor, la propiedad intelectual, los libros de texto y la edicion universitaria. En todos ellos se percibe una linea de convergencia con los asuntos de peso en la agitada historia reciente, profusa en cambios, en nuestros ambitos universitario, educativo, cultural o politico. Este volumen es una invitacion a participar, a opinar, ¡a gritar! Y nada escandaliza mas que el silencio en el que se viven estos agitados momentos en los circulos universitarios, editoriales y ministeriales. El lector percibira el enfado y la pasion desde la que el autor desarrolla ciertos temas ante la impotencia de acortar la distancia entre la realidad y la politica, entre las personas que deberian debatir y ejercer su influencia democraticamente y los que toman las decisiones. Para finalizar, el autor lanza una propuesta tendente a promover la eficiencia en la edicion universitaria. Una propuesta que implica hacer tabla rasa de todo un entramado de intereses y de politicas. Una autentica, nada inocente, compleja y potente propuesta que invita a todos a ceder parte de su soberania de taifas para sumarse a un proyecto que contribuiria a mejorar nuestra posicion cientifica y universitaria.
El biógrafo de Descartes (1596-1650) tiene ante sí una tarea muy compleja. Podemos dar fechas de edición de sus obras, detallar sus desplazamientos y la duración de sus estancias en una u otra ciudad, pero carecemos de los testimonios que nos permitirian comprender sus rechazos, ausencias, estancias, presencias y partidas, distancias, decisiones, insidias y calumnias sufridas y contestadas. Descartes volo todos los puentes para evitar el transito de biografos por su vida: al igual que los actores, [] yo, en el instante de presentarme en la escena del mundo, donde hasta ahora solo he sido espectador, camino enmascarado. Ese vivir tan retirado y solitario que ensalza, ¿no es una forma de reivindicar la independencia y libertad que le era negada en Francia? Su apelacion a los ejercitos que sirven a la paz, ¿no asume una condena del fanatismo que acaba destruyendo a quien le da existencia? Su apuesta por actuar siguiendo la forma en que lo hacen los mas moderados, ¿no presenta ante todo un hombre que no desea someterse al cruel delirio partidista que asolaba Europa?Novelistas, dramaturgos, biografos pueden acceder a su Descartes, porque no han de mantener compromiso con la verdad. Descartes tan solo incorporo a sus escritos los aspectos que son significativos para comprender las distintas decisiones y opciones que tomo para seleccionar ocupacion y dar forma a la filosofia practica y a las reflexiones metafisicas que persiguen establecer algo firme y duradero en las ciencias. Asociado a todo ello, Descartes alimenta y refuerza el deseo de modificar el sistema de enseñanza para favorecer una disposicion en los hombres a la tolerancia y la concordia; lo propio de un seguidor de aquel erasmismo que habia penetrado y saturado muchas mentes y ambientes en Europa.