Hu Anyan (Guangzhou, China, 1979), tras graduarse en la enseñanza secundaria, se incorporó al mercado laboral y, para ganarse la vida, fue desplazándose de un lugar a otro y encadenando distintos trabajos: camarero de hotel, dependiente de tienda de conveniencia, repartidor, operario del turno de noche, entre muchos otros. En 2009 comenzó a publicar algunos textos en internet, y se convirtió en escritor a tiempo completo después de que un ensayo suyo se hiciera viral durante un confinamiento por la COVID-19. El repartidor de Pekín es su primer libro, ha cosechado un millón y medio de lectores en su país de origen y se publicará en otros quince.
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¿EXISTE UNA MANERA DE GANARSE LA VIDA SIN DEJAR DE VIVIR? El repartidor de paquetes lector de Chéjov y Carver que ha conquistado a millón y medio de lectores con su historia Fenómeno internacional en quince paises y uno de los mejores libros del año segun The Guardian, The Economist y The Sunday Times El idioma puede ser el chino, pero el agotamiento es global.The New Statesman El autor de este libro no es escritor. O no lo era hasta que el relato de su vida encadenando trabajos precarios en las megaciudades de China se convirtio en un fenomeno editorial. Hu Anyan ha tenido diecinueve empleos distintos desde que se graduo: repartidor de paquetes, guardia de seguridad, dependiente... Cada vez que uno de ellos se volvia insoportable, lo dejaba y cambiaba de ciudad, llevando siempre consigo obras de sus autores favoritos. Chejov, Carver o Foster Wallace eran las ventanas por las que entraba aire mientras intentaba sobrevivir en un sistema que nunca fue diseñado para sostenernos. Con su voz sin adornos, su capacidad de observacion y un delicado sentido del humor, Hu ilumina las vidas invisibles tras los oficios que mantienen el mundo en marcha, pero tambien muestra como, gracias a la literatura, encontro consuelo e incluso una forma de libertad. Esta obra se interroga sobre el sentido del trabajo mientras plantea una pregunta mas acuciante a lo largo de toda la narracion: ¿acaso alguno de nosotros sabe de verdad como vivir?La critica ha dicho... Hipnotica [...]. El repartidor de Pekin es silenciosamente revolucionaria simplemente porque trata las minucias del trabajo como algo importante. La pesadilla burocratica de conseguir que una empresa de de alta a un nuevo empleado; la tendencia de los motocarros electricos de reparto a averiarse; la incomodidad de entregar paquetes en pleno frio, pero teniendo que llevar guantes sin dedos para poderteclear en la pantalla del movil: que todo esto pueda ser el tema de un libro resulta casi revelador.The Washington Post Ofrece un testimonio sin adornos desde las trincheras de la economia de plataformas, escrito por alguien que ha desempeñado casi todos los trabajos mal pagados y poco gratificantes del mercado. El giro de cuento de hadas es que ahora puede añadir un nuevo titulo: autor superventas internacional.The New York Times Book Review Uno de los nuevos talentos literarios mas notables de China.Financial Times Poderoso. [...] El libro es una critica implacable de un sistema terrible, aunque Anyan encuentra humor y dignidad incluso en sus momentos mas sombrios.The GuardianHu Anyan es un observador fascinante.The Economist Hipnotica [y] silenciosamente revolucionaria.The Washington Post
¿EXISTE UNA MANERA DE GANARSE LA VIDA SIN DEJAR DE VIVIR?El repartidor de paquetes lector de Chéjov y Carver que ha conquistado a millón y medio de lectores con su historiaFenómeno internacional en quince paises y uno de los mejores libros del año segun The Guardian, The Economist y The Sunday TimesEl idioma puede ser el chino, pero el agotamiento es global.The New StatesmanEl autor de este libro no es escritor. O no lo era hasta que el relato de su vida encadenando trabajos precarios en las megaciudades de China se convirtio en un fenomeno editorial.Hu Anyan ha tenido diecinueve empleos distintos desde que se graduo: repartidor de paquetes, guardia de seguridad, dependiente... Cada vez que uno de ellos se volvia insoportable, lo dejaba y cambiaba de ciudad, llevando siempre consigo obras de sus autores favoritos. Chejov, Carver o Foster Wallace eran las ventanas por las que entraba aire mientras intentaba sobrevivir en un sistema que nunca fue diseñado para sostenernos.Con su voz sin adornos, su capacidad de observacion y un delicado sentido del humor, Hu ilumina las vidas invisibles tras los oficios que mantienen el mundo en marcha, pero tambien muestra como, gracias a la literatura, encontro consuelo e incluso una forma de libertad.Esta obra se interroga sobre el sentido del trabajo mientras plantea una pregunta mas acuciante a lo largo de toda la narracion: ¿acaso alguno de nosotros sabe de verdad como vivir?La critica ha dicho...Hipnotica [...]. El repartidor de Pekin es silenciosamente revolucionaria simplemente porque trata las minucias del trabajo como algo importante. La pesadilla burocratica de conseguir que una empresa de de alta a un nuevo empleado; la tendencia de los motocarros electricos de reparto a averiarse; la incomodidad de entregar paquetes en pleno frio, pero teniendo que llevar guantes sin dedos para poder teclear en la pantalla del movil: que todo esto pueda ser el tema de un libro resulta casi revelador.The Washington PostOfrece un testimonio sin adornos desde las trincheras de la economia de plataformas, escrito por alguien que ha desempeñado casi todos los trabajos mal pagados y poco gratificantes del mercado. El giro de cuento de hadas es que ahora puede añadir un nuevo titulo: autor superventas internacional.The New York Times Book ReviewUno de los nuevos talentos literarios mas notables de China.Financial TimesPoderoso. [...] El libro es una critica implacable de un sistema terrible, aunque Anyan encuentra humor y dignidad incluso en sus momentos mas sombrios.The GuardianHu Anyan es un observador fascinante.The EconomistHipnotica [y] silenciosamente revolucionaria.The Washington Post
Novo fenômeno internacional da literatura contemporânea chinesa, Hu Anyan apresenta um relato sincero e bem-humorado sobre a realidade do trabalhador no século XXI. Quando um amigo sugeriu que Hu Any
A witty and humane account of one man multiple jobs and what it means to liveHu AnYan has held nineteen different jobs since he graduated He s been a convenience store clerk a bicycle salesman a security guard and a delivery driver among many other things Every time the work gets punishing or the bosses too bossy he moves on from city to city carrying with him nothing but his copies of Chekhov and Carver This is his story A runaway bestseller in China I Deliver Parcels in Beijing is about what it s like to try and make a living and stay sane in the gig economy From the pecking order on a parcel sorting factory floor to the perfect alcohol dose to get some daylight shut eye before a punishing night shift from the Kafkaesque bureaucracy of the hiring departments to the ideal layout of a delivery route Hu illuminates the hidden lives behind the roles that keep our world going But he also shows how through the liberating power of literature he finds solace and even freedom in his existence Quietly radical brimming with humanity and humour this book asks what does work really mean What should it mean And do any of us really know how to live
¿EXISTE UNA MANERA DE GANARSE LA VIDA SIN DEJAR DE VIVIR?El repartidor de paquetes lector de Chéjov y Carver que ha conquistado a millón y medio de lectores con su historiaFenómeno internacional en quince paises y uno de los mejores libros del año segun The Guardian, The Economist y The Sunday TimesEl idioma puede ser el chino, pero el agotamiento es global.The New StatesmanEl autor de esta historia no es escritor. O no lo era hasta que el relato de su vida encadenando trabajos precarios en las megaciudades de China se convirtio en un fenomeno editorial.Hu Anyan ha tenido diecinueve empleos distintos desde que se graduo: repartidor de paquetes, guardia de seguridad, dependiente... Cada vez que uno de ellos se volvia insoportable, lo dejaba y cambiaba de ciudad, llevando siempre consigo obras de sus autores favoritos. Chejov, Carver o Foster Wallace eran las ventanas por las que entraba aire mientras intentaba sobrevivir en un sistema que nunca fue diseñado para sostenernos.Con su voz sin adornos, su capacidad de observacion y un delicado sentido del humor, Hu ilumina las vidas invisibles tras los oficios que mantienen el mundo en marcha, pero tambien muestra como, gracias a la literatura, encontro consuelo e incluso una forma de libertad.Esta obra se interroga sobre el sentido del trabajo mientras plantea una pregunta mas acuciante a lo largo de toda la narracion: ¿acaso alguno de nosotros sabe de verdad como vivir?La critica ha dicho...Hipnotica [...]. El repartidor de Pekin es silenciosamente revolucionaria simplemente porque trata las minucias del trabajo como algo importante. La pesadilla burocratica de conseguir que una empresa de de alta a un nuevo empleado; la tendencia de los motocarros electricos de reparto a averiarse; la incomodidad de entregar paquetes en pleno frio, pero teniendo que llevar guantes sin dedos para poder teclear en la pantalla del movil: que todo esto pueda ser el tema de un libro resulta casi revelador.The Washington PostOfrece un testimonio sin adornos desde las trincheras de la economia de plataformas, escrito por alguien que ha desempeñado casi todos los trabajos mal pagados y poco gratificantes del mercado. El giro de cuento de hadas es que ahora puede añadir un nuevo titulo: autor superventas internacional.The New York Times Book ReviewUno de los nuevos talentos literarios mas notables de China.Financial TimesPoderoso. [...] El libro es una critica implacable de un sistema terrible, aunque Anyan encuentra humor y dignidad incluso en sus momentos mas sombrios.The GuardianHu Anyan es un observador fascinante.The EconomistHipnotica [y] silenciosamente revolucionaria.The Washington Post