Como en todas las aldeas de la comarca, las mujeres de Vultimaco están hartas del desprecio y la dureza que han sufrido durante siglos por parte de los hombres. Una violencia que aflora en la casa, en la calle y en la cama. Encarnacion, una anciana que lleva el mismo nombre que todas las mujeres de su linaje, esta preparada para aunar a sus vecinas. Con su sabiduria, su temple y una ayuda venida de otro tiempo frenara la violencia de los hombres y animara a sus compañeras a superar la sumision y a creer en ellas mismas. Llegaran incluso a practicar una cruenta respuesta, engendrada en silencio durante milenios. Para unas se tratara de justicia para otros pura venganza. Y, por ello, seran consideradas brujas. Años mas tarde Penelope, una investigadora de vacaciones en la aldea, se dara de bruces con ese recondito y magico universo, ajeno al resto del mundo. Alli comprobara la guerra que existe entre la ternura y la rabia. Descifrara la fuerza de aquellas mujeres, el secreto secular que las hermana y tambien una vision nueva que zarandeara su vida para siempre.
Los poemas, una vez escritos y ya fuera del regazo del poeta, cobran vida propia. Desarrollan órganos vitales que les ayudan a respirar y a ver y a multiplicarse y, a veces, a reencarnarse. Este poemario, "Job aterido", atiende a las sensaciones cotidianas que son percibidas por el autor y que son sublimadas en los elementos básicos de la supervivencia del individuo: la piel, el agua, la tierra, la piedra…Es un torpe ejercicio de alquimia para depurar lo pútrido que subsiste. Una suerte de adivinación sólo apta para vagabundos que no temen. En cada parte, el poeta procura desleír lo vivido y lo recordado desde un lenguaje metafórico para lograr entender lo que se oculta tras el objeto, en el interior de cada roca. La poesía miente en su lenguaje porque sólo es inteligible para los individuos como Job, fieles en su error, leales en su equívoco y felices sólo si se estremecen, como Job aterido.