Cafiel es un joven poeta introvertido y amante de la soledad. Un día descubrirá en la playa el cadáver de una joven con el símbolo de una runa tatuado. El cadáver aparece y desaparece y parece ser que solo el puede ver el cuerpo. Inquieto, se lo cuenta a su gran amiga, Silvia. Otro cadaver aparecera en la playa Pero nada es lo que parece. Los jovenes descubren que en unas coordenadas espacio-tiempo existe un mundo paralelo en el que habitan dos castas enfrentadas y que ambas se alimentan de las conciencias del mundo. Julio es un enviado a la tierra para llevar a cabo un malvado plan. Con el sabor de lo magico, Jose Luis Victoria Lozano, castellonense de adopcion, propone una historia fantastica que une la Historia antigua, el misticismo de la religiosidad germanica, la mitologia griega y romana y la realidad de una sociedad occidental moderna, todo ello hilado mediante una terrible maquina del tiempo.
Una humanidad alienada, sumida en un letargo de conformismo e indiferencia, ve cómo pasa el tiempo sin expectativas de variaciones en su anodina existencia. Conceptos y palabras como: transformación, esperanza y libertad, han sido arrebatadas de su memoria o no han llegado a ser conocidas en un mundo moldeado a la conveniencia de los grupos de poder que los controlan.Todo vestigio de insurreccion ha sido aniquilado, toda voz discordante ha sido implacablemente ahogada. Solo un pequeño grupo de individuos que el radar de los gobernantes no ha detectado, es capaz de despertar con un arma muy poderosa: cuestionar su propia existencia y el modelo de sociedad en la que viven.
Nacho se convierte en el concejal de Medio Ambiente de su ciudad, pero cuando cree que su carrera política acaba de comenzar, una sucesión de acontecimientos lo arrastran al infierno. Teresa, su mujer, muere y el cae en un abismo del que nadie le puede rescatar. Un thriller intimista narrado en presente y en primera persona que nos adentra en las miserias de la politica y de las multinacionales. Mentiras, medias verdades y derrotas convierten al protagonista en un espectador incapaz de controlar los sucesos. ¿El infinito es demasiado grande como para abarcarlo con una mirada? ¿Siempre hay demasiado ruido en la ausencia?