Este volumen contiene trabajos que han conmovido a la humanidad. Su autor fue un humanista que rayó en filántropo; hombre que percibió claramente los problemas de la naciente sociedad industrial como un gran visionario; fue un educador apasionado de un ideal; un maestro que al descubrir el sentido más íntimo del proceso educativo lo hizo patente a la humanidad; un escritor prolijo, sincero, valiente, observador, reflexivo y crítico de su tiempo. En cada página de estos escritos hay una chispa que a la par que ilumina nuestro entendimiento, conforta nuestro corazón, se tiene la intuición que dispara nuestra vida en medio de convicciones fundadas y acciones creadoras. Cada párrafo es un poema, un canto optimista que disipa los densos nubarrones de la ignorancia, la injusticia y la debilidad.
Pestalozzi es, no sólo un pedagogo clásico, sino también un importante escritor suizo de la época de la Ilustración, muchas de cuyas obras son de carácter social. En ellas hace una dura crítica a los defectos de la sociedad del Antiguo Régimen, tales como la explotación del pueblo, los abusos de poder, la falta de derechos humanos y la arbitrariedad en la administración de justicia. Preludiando la Revolución Francesa, proclama los valores de la libertad, de la igualdad y de la fraternidad, y concibe la educación como el medio idóneo para hacer que el pueblo supere la pobreza y la ignorancia y pueda vivir feliz en unos hogares dignos. Todo esto es lo que expone en los escritos que constituyen el presente libro, que tocan muchos aspectos, desde la organización de una institución para educar a niños pobres, hasta consideraciones sobre las clases sociales y sus funciones, la estructura de la sociedad, las costumbres del pueblo, el comercio y la economía, la constitución política del país y la religión como promotora del orden social. El pensamiento de Pestalozzi expresa un humanismo y un sentido social que le confieren perenne actualidad.