En 1922 un grupo de jóvenes universitarios funda en Castropol la Biblioteca Popular Circulante con el fin de fomentar la propagación de la cultura. Se inicia entonces una experiencia de una gran intensidad, primero en la villa de Castropol, pero pronto tambien en pequeños pueblos y aldeas, donde se ofrecieron conferencias, audiciones musicales, veladas literarias, sesiones de cuentos, proyecciones de cine, exposiciones, teatro, guiñol, concursos de musica y cancion tradicional, cursillos y ponencias de divulgacion agropecuaria... Ademas, se articulo una red de catorce bibliotecas rurales, la mas importante en la España de la epoca. Esta impresionante actividad fue bruscamente interrumpida por el golpe de estado de 1936 y la Guerra Civil.Años despues, en 1945, la actividad de la Biblioteca, municipalizada y rebautizada como Menendez Pelayo, renace con dificultad, bajo los auspicios del Centro Coordinador de Bibliotecas de Asturias, cuyos dirigentes tomaron la acertada decision de contar con Vicente Loriente Cancio, alma de la Biblioteca Popular Circulante, para dirigir los pasos de la Biblioteca en aquellos grises tiempos.Con la muerte del dictador en 1975, los aires de libertad que corren por nuestro pais tambien llegan a la Biblioteca, que afronta con renovado animo la nueva epoca. A principios de los noventa se da el gran cambio, con el traslado de la Biblioteca a sus actuales instalaciones y la apuesta de su direccion por un programa de actuacion que auna tradicion e innovacion, y que, cien años despues, ha vuelto a situar a la actual Biblioteca Popular Circulante Menendez Pelayo como referencia cultural en el medio rural de nuestra nacion.Que la biblioteca de un pequeño municipio alcance cien años es una noticia importante. Si, ademas, esta biblioteca llego a ser, en sus primeros catorce años de vida, un modelo a nivel nacional, sufrio posteriormente el cierre y depuracion motivados por la guerra civil y, tras retomar dificultosamente su actividad durante la dictadura franquista, vuelve a ser un referente cultural en el medio rural, seguramente nos encontramos ante una destacada aventura bibliotecaria.Asi lo creen los responsables de esta obra, Javier Garcia Herrero, patrono de la Fundacion Ria del Eo, y Manuela Busto Fidalgo, bibliotecaria de Castropol, que con la colaboracion de un nutrido grupo de amantes de la Biblioteca Popular Circulante Menendez Pelayo, hacen un repaso de los hitos mas destacados en estos cien años de vida de la institucion.
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