Vito Acconci is a key late twentieth-century pioneer of performance, video, installation and the exploration of architectural space. His work has expanded arts boundaries, moving beyond the gallery or museum into shared public spaces. Initially a poet, Acconci began making Conceptual Art in the late 1960s. He devised actions, enacted them and documented them with texts, photographs or video. In 1972 he produced the most famous performance installation of its time, Seedbed. In an empty gallery he built a low ramp, concealed beneath which he stimulated himself with sexual fantasies about viewers walking above, speaking his fantasies into a microphone linked to loudspeakers. Startled spectators found themselves implicated in an intimate power relationship between artist and viewer. Since the mid 1980s his work has turned towards experimental architectural projects. In 1988 he set up the architectural practice Acconci Studio, which has executed public commissions around the world and was featured at the Venice Architecture Biennale in 2001. Acconcis work remains of vital importance not only to Conceptual Art and Performance, but to contemporary architectural theory and practice.
Un estudio que enfrenta las ideas comúnmente aceptadas sobre las políticas culturales a la realidad de los datos. ¿De verdad estamos haciendo las cosas de manera correcta? ¿Hasta qué punto se beneficia la sociedad de la cultura?La cultura te mantendra en forma y saludable. La cultura une a la comunidad. La cultura mejora tu educacion ... Es el mensaje que lanzan continuamente los gobiernos y las instituciones. Sin embargo, este libro nos advierte de que debemos ser cautelosos con el actual concepto de cultura, y abordar la transformacion de las actuales industrias culturales.Este libro, producto de un profundo analisis academico de las estadisticas oficiales y la propia investigacion de sus autores, examina las intersecciones entre grupos etnicos, clase y genero en los mecanismos de exclusion de la cultura. Una exclusion que, a pesar de lo que digan las instituciones y las empresas, deja atras a mujeres, personas racializadas y de clase trabajadora. Mientras no se aborden las desigualdades que caracterizan tanto a la fuerza laboral como a la audiencia, la contribucion positiva que la cultura hace a la sociedad nunca podra realizarse por completo.