Quizá los secretos que un hombre no ha contado en vida pueda desvelarlos su cuerpo muerto: «Algo del alma furtiva queda en un cadáver reciente». La doctora Violeta Cruz, anatomista de profesión y compositora de boleros, reconstruye la vida de un hombre mientras disecciona su cadáver. Se trata de Nathan Leopold, niño prodigio y embalsamador de pájaros, autor del «crimen del siglo» según las crónicas de entonces, que pasó treinta años en prisión y fue exiliado a Puerto Rico. Allí conocerá a otros personajes igualmente insólitos: Sammy Davis junior, el cantante de sonrisa doliente, o la bella leprosa Carmen; y robará la momia de un sabio egipcio con la que mantendrá una turbadora relación. La novela entremezcla vivos y muertos, sus deseos realizados o frustrados, la razón y el sinsentido. Como en un sueño, la narradora recoge las vidas rotas de estas criaturas marginales en un lugar indefinible. Y su sueño se hace revelación. Soñar es conocer. Marta Aponte Alsina, con un estilo deslumbrante, transita por el humor y el erotismo, lo tenebroso y la ternura; sus páginas nos invitan a reflexionar sobre nuestro lugar en este mundo y en el otro.
La muerte feliz de William Carlos Williams es una novela sobre la enigmática Raquel Helena Hoheb, tal vez una de las pintoras más importantes del siglo XIX latinoamericano y madre del poeta William Carlos Williams, que la definio como una mujer de imaginacion irreprimible. Su vida ejemplifica muy bien la rica historia de las migraciones caribeñas: deMayaguez, Puerto Rico, al Paris de la Exposicion Universal, y de ahi a Rutherford, New Jersey, donde vivio durante mas de medio siglo el conflicto entre el papel de mujer de familia y su vocacion artistica.Marta Aponte Alsina, una de las autoras mas destacadas de la literatura puertorriqueña, sigue una ruta inversa a la escritura de una biografia: le da voz al silencio, se atreve a remendar vacios y añade desvios a la obra del autor de Paterson, para descubrir, finalmente, que todas las biografias estan conectadas y que todos los pasados se proyectan sobre nuestras vidas.