Mary Margaret Funk retorna a la tradición sabia de los padres del desierto con objeto de superar los obstáculos a nuestro crecimiento espiritual. Tratándose de los clásicos ocho pensamientos (comida, sexo, cosas, enfado, desaliento, acedia, vanidad, orgullo), sobre los cuales escribió Juan Casiano en sus “Instituciones y Conferencias”, el que busca seriamente necesita herramientas prácticas. En este libro, la autora nos indica aquellas herramientas que han perdurado durante los últimos siglos (como la celda, el ayuno, el trabajo manual, la oración continua...) e incluye elevadas enseñanzas acerca de ellas, centrándose más en la práctica que en los pensamientos. Las veinticinco prácticas que nos presenta, que pueden aplicarse hoy en día como herramientas para ayudar a un buscador contemplativo, están destinadas a aquellos de nosotros que buscamos la dirección espiritual.
La hermana Margaret Funk es amiga mía desde hace años, y el encomiable entusiasmo que ha invertido en su afán por poner al descubierto la importancia que la vida contemplativa posee en nuestra época, cuenta con mi mas rendida admiracion. En este tercer volumen de una serie consagrada a recuperar las antiguas tecnicas para los contemplativos de hoy, la hermana se ha centrado en la humildad.La humildad es un ingrediente esencial en nuestro intento por transformarnos a nosotros mismos, pese a lo reñida que pueda parecer estar tal cosa con nuestra necesidad de confianza. Pero asi como esta claro que la confianza legitima, en el sentido no peyorativo de autoestima, no tendria nada que ver con la vanidad, tambien es importante que se diferencie entre la humildad genuina, la cual es una forma de modestia, y la falta de confianza.La hermana Meg esta absolutamente en lo cierto al afirmar que la humildad importa.