Muchos serán los que con las mismas manos que un día asieron su mosquetón, ahora van a escrutar una a una estas páginas. Muchos, también, los que desde hace años guardan en su taquilla emocional los recuerdos de aquel serviciomilitar con el que, unas decadas atras, se dieron cita miles de muchachos de todos los rincones de España.Al amparo de aquella convivencia, y con rigida simetria castrense, aquellos hombres unieron en un mismo retablo añoranzas, risas, emociones, lealtades, impetu, coraje, determinacion un ambiente en el que se fraguaron esas eternas amistades con las que les obsequio la camaraderia. Ya fueran militares de carrera o bisoños soldados, supieron dar lo mejor que cada uno llevaba dentro.