Elicana y Selemani congenian tan bien que nadie puede poner en duda que están hechos el uno para el otro. Las ansias por construir una vida en común les llevan a dejar la universidad y trasladarse a la region de Mwanza, donde el empieza a trabajar en una compañia de extraccion de oro. Nunca sospecharon lo duro e inhumano que podia llegar a ser el trabajo en la mina, pero el esfuerzo vale la pena si les permite casarse y crear una familia. Pese a las dificultades, la felicidad de la pareja crece tan rapido que su unico temor es que surja algun contratiempo capaz de enturbiarla. Con la llegada de su hija albina, Alizeti, tendran que luchar para sacarla adelante, en un entorno lleno de amenazas para una pequeña tan vulnerable como ella.
El autor canta en poemas siempre cortos proporcionalmente a su carácter efímero (aunque su efecto podría ser perenne), y lo hace poetizando objetos considerados tradicionalmente nada poéticos, pertenecientes a esta misma cotidianeidad urbana rutinaria y sombria: "El diamante no lo alcanzo, / ni el oro esta a mi alcance; / de la chatarra inservible / te forjo un verso flamante".
Poeta del amor, del refinado cortejo, como es natural en la gran tradición árabe, Mohamed Doggui se expresa en sus versos con gran actualidad, con ironía, juegos con lo mínimo, llegando a la esencia del encuentro que a veces se pierde sin apenas percibirlo. En ocasiones juega con el lenguaje, con sus enmarañados paisajes de lineas y sintaxis; otras, nos sumerge en hermosas paradojas que brillan con sus correspondencias, con sus rimas y con nosotros juegan. Doggui es un maestro de la sencillez que entre sutilezas cobija hermosas grandezas. En esta obra acaba Otoñando, como sintiendo su ocaso, entre grises que, sin embargo, entre los lectores podran provocar renacimientos, esperando que amanezca, por la belleza poetica, la misma primavera.
Un poemario musical, ordenado, estructurado por la emoción y el ritmo donde la amada se presenta en un reclamo permanente, presa de una historia literaria y de un sentimiento con el que Mohamed Doggui profundiza en una vena fundamental de la sonoridad y de las emociones en torno a la existencia del amor.