La economía cubana del XVIII y XIX basó su crecimiento en su inserción en el mercado internacional. De ahí que gracias a las balanzas de comercio exterior se pueda estudiar su economía y su sociedad. A cambio de sus productos Cuba importó casi todo lo que necesitaba para el funcionamiento de su economía. Pero el comercio cubano no fue sólo el motor de su economía, sino la base de su sistema fiscal y uno de los nexos más fuertes entre la colonia y su metrópoli. La hacienda cubana pasó no sólo a ser autosuficiente sino a proporcionar recursos fiscales nada desdeñables a España y a financiar algunas de sus últimas aventuras coloniales.
La Revolución Industrial es uno de los hitos más importantes de la historia de la humanidad. Las transformaciones que acarreó desbordaron lo económico de tal forma que, desde un punto de vista social, cultural y politico, el mundo ha sido otro desde que el proceso comenzara en Inglaterra. Este libro, con un estilo ameno y riguroso, narra esa progresiva metamorfosis de la economia mundial desde finales del siglo XVIII hasta nuestros dias, siguiendo no solo la evolucion de los protagonistas o de la tecnologia, sino desgranando los efectos de la industrializacion en el aumento o descenso de la desigualdad entre paises y dentro de los paises. Este enfoque tematico se acompaña de una serie de estudios de casos asi como de una seleccion de documentos comentados.En definitiva, este libro esta dirigido a estudiantes universitarios y especialistas, pero tambien a cualquier lector interesado en la historia economica, pues tiene el objetivo de articular el conocimiento de la industrializacion y el cambio economico profundizando en aquellos aspectos que fueron decisivos y que permiten entender mejor el mundo que nos rodea.Rafael Castro, Francisco Cayon y Nadia Fernandez de Pinedo son profesores del departamento de Analisis Economico: Teoria Economica e Historia Economica de la Universidad Autonoma de Madrid.