Prosa corporal continúa el proyecto que inició Nadie sabe lo que puede un cuerpo (publicado en 2005 por esta misma editorial). Una mirada multifocal sobre el cuerpo: un cuerpo que es político (bíos politikos) y que, por tanto, no puede eludir ni la radical singularidad de los cuerpos de los hombres y las mujeres, ni la reflexión sobre sus distintas determinaciones. Un cuerpo que ninguno de los autores y autoras de este libro consideran ajeno a la subjetividad, sino más bien radicalmente intrincado con ella. Participan aquí hombres y mujeres vinculados a distintas disciplinas: la filosofía, la psiquiatría, la sociología, la antropología, el psicoanálisis, la psicología, la educación, la sexología, la arteterapia, las artes plásticas o la poesía. Además, en él conviven el ensayo con la creación, la reflexión con la palabra poética y con los trazos corporales del dibujo. Se intenta una verdadera interdisciplinaridad: ésa que busca abrir un diálogo que transmita lo polimórfico del dominio y el malestar, o lo fecundamente intersticial de la creación y la diferencia.
Un cuerpo dice la verdad. No siempre, ni a la primera, pero siempre es el cuerpo el que la dice. Así lo saben muy bien, o creen saberlo muy bien, los torturadores”. Precisamente porque dice la verdad, el límite corporal es recurso, fuente de elaboración subjetiva, raíz de la creación y límite frente al dominio. Así, la técnica puede cobrar cuerpo de mujer a través de la creación femenina: Levántate (imagen de portada) metaforiza esa intrincación entre naturaleza y cultura de la que se nutren el vivir y el morir humanos, intrincación de la que habla este libro. Se propone al lector una mirada multifocal e interdisciplinar sobre el cuerpo (políticas alimentarias, creaciones artísticas, cuerpos fotografiados en su última imagen, secuestrados, adolescentes, sexuados, adictos, a la espera, etc.) Esta obra sitúa la vinculación radical entre subjetividad humana y cuerpo; por eso no exilia la palabra en primera persona e invita a adentrarse en una subjetividad corporal, singular, frágil.