Gilles Deleuze no se adapta a la imagen standar del filósofo político. No ha escrito sobre Maquiavelo, Hobbes, Locke o Rousseau, y cuando ha escrito sobre filósofos que son considerados pensadores politicos, tales como Spinoza o Kant, no se ha ocupado de sus escritos politicos. No se ocupa de cuestiones tales como la naturaleza de la justicia, la libertad y la democracia, y mucho menos de los principios de justificacion procedimental. Su obra muestra una casi total falta de compromiso con los problemas centrales y las obligaciones normativas del pensamiento politico angloamericano. Los intereses explicitamente politicos no constituyen la parte mas grande o importante de su obra y surgieron relativamente tarde en su carrera. Sin embargo, fue coautor, junto con Felix Guattari, de dos libros muy explicitamente politicos: El anti-Edipo y Mil mesetas. Ademas, publico un capitulo de los Dialogues compuesto conjuntamente con Claire Parnet, titulado "Muchas politicas", y escribio un libro sobre Foucault, un ensayo sobre temas foucaultianos titulado "Postscript sobre el control social", y varias entrevistas referidas a cuestiones politicas. A pesar de su falta de compromiso con cuestiones de teoria politica normativa, Deleuze es, pues, un filosofo profundamente politico. De hecho, su obra en colaboracion con Guattari ofrece, como este libro pretende demostrar, nuevos conceptos y un nuevo enfoque para pensar filosoficamente acerca de lo politico