Tanto en las mitologías antiguas de Oriente como en la más actual leyenda del Conde Drácula, la figura del vampiro relacionada con el erotismo se presenta como el origen de múltiples reflexiones. La saga Crepusculo rescata aquella figura y la renueva; la actualiza y la rejuvenece para un publico avido por explorar cuestiones tanto circunstanciales como esenciales para el ser humano. Bella, Edward, sus familias y sus amigos vivieron innumerables peligros y dilemas filosoficos en la obra de Stephenie Meyer. La filosofia de Crepusculo se propone indagar sobre esos dilemas apelando a la sabiduria de los filosofos mas reconocidos, para analizar temas fundamentales como el libre albedrio, lo moral vinculado a la vida humana y a la vida animal, el feminismo, lo romantico y el abuso deshonesto, entre muchos otros.