En esta obra el autor examina la historia de la representación del suicidio, desde las escenas de la antigua Grecia del héroe Ajax atravesándose con su propia espada, hasta los vídeos filmados por el notorio Doctor Muerte, el estadounidense Jack Kevorkian.Mientras que en el mundo antiguo las representaciones de muerte voluntaria eran comunes, estas imagenes no formaban parte del repertorio artistico de comienzos del cristianismo, aunque mas adelante, a finales de la Edad Media, hubo una proliferacion de representaciones de suicidios biblicos.El autor presta especial atencion al vacio momentaneo que existio entre el llamado suicidio del heroe y la autodestruccion considerada como el crimen del lloron, y demuestra como distintas visiones convergian durante la primera parte de la epoca moderna.