Moisés y la religión monoteísta, tercero de los mitos del padre, al permitir una relectura del asesinato del padre de Tótem y tabú, produce, a través de su misma escritura, el desciframiento de las huellas que corresponden al asesinato de la imagen (es la invencion del monoteismo), de las huellas del asesinato del objeto (es la invencion de la escritura) y de las del asesinato del padre. El padre al que se dio muerte se convierte en la letra textual de esta escritura.
Los locos, los exiliados, los apátridas y los excluidos están encerrados afuera. Afuera, fuera de las fronteras de su país. Pero los verdaderos encerrados afuera son los locos, exiliados para siempre de su inconsciente: no solo son extranjeros en su exilio, sino que son extraños para si mismos, ajenos a su historia, extranjeros en la lengua de su infancia. No solamente estan exiliados de un pais y de una lengua: el nombre, la voz y el padre tambien los han abandonado para siempre.